'Si no vuelvo, quiero que traigas mi cuerpo y me entierres junto a Gustavito', dijo el por entonces joven primer teniente, antes de partir hacia Malvinas en 1982.
Se refería así al hijo de apenas 3 años que había muerto de cáncer un tiempo antes.

El pedido recién se pudo cumplir esta mañana, cuando, en la capilla del cementerio Parque Perpetual de Río Cuarto, su viuda y sus cuatro hijos descargaron las lágrimas contenidas durante 36 años, ante el féretro envuelto en una bandera argentina.

Encabezado por el jefe de Estado Mayor General, brigadier general Enrique Amrein, la plana mayor de la Fuerza Aérea rindió homenaje a su héroe, integrante del Grupo de Operaciones Especiales, que murió el 29 de mayo de 1982 en medio de un intenso bombardeo inglés en Puerto Argentino.



En representación del gobierno nacional, participó de la ceremonia el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj.
Una delegación de la Fuerza Aérea, encabezada por Amrein y Avruj llegó esta mañana a Río Cuarto para participar del histórico homenaje, a bordo de un Fokker F28, en un vuelo del que también formó parte Télam.

Justo en el momento en que se desarrollaba la ceremonia, se conocía desde Buenos Aires la noticia de un nuevo caso positivo de ADN entre los caídos enterrados en el cementerio de Darwin, con lo que ya suman 106 los soldados que lograron ser identificados gracias a los trabajos forenses del Comité Internacional de la Cruz Roja.

No era el caso de Castagnari, quien desde que el coronel inglés Geoffrey Cardoso diseñó y armó el cementerio de Darwin, en 1983, descansaba en una tumba debidamente identificada bajo una placa de granito con su nombre, que ahora ya está en poder de la familia.

El cuerpo de Castagnari será cremado y sus cenizas serán depositadas el 21 de diciembre próximo en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de Río Cuarto, justo el día que se cumpla el 45to aniversario de casados de la pareja en ese mismo templo.

De esa manera, el pedido de Luis antes de partir a Malvinas se cumplirá cabalmente: sus restos descansarán para siempre junto a los de su pequeño hijo.

Fuente: Télam >> lea el artículo original