Los grandes canales de televisión suelen aplicar una lógica muy simple a la hora de pensar en el público y, por ese motivo, prácticamente todos los directivos toman las mismas decisiones, en pocas palabras: contratar grandes figuras que les garanticen la fidelidad de una franja específica de televidentes; por ejemplo, Telefe contaba con Cris Morena para conquistar a los niños y adolescentes; El Trece con Adrián Suar para atraer al la gente cool...

Por supuesto, el problema es que, cuanto más crece la fama de una celebridad, más crece su necesidad de imponer sus propios criterios y no dejar que nadie le diga que puede y que no puede hacer; por ese motivo, por ejemplo, Marcelo Tineli cambió innumerables veces de señal, decidido a ser el único responsable de todo lo que se emitiera en el Bailando por un sueño, sin aceptar imposiciones creativas de nadie.

Seguramente algo similar le debe haber pasado a Santiago del Moro: el joven conductor lleva más de una década en América TV, canal donde hizo prácticamente de todo, desde trabajar como panelista hasta tener su propio programa dedicado al mundo del espectáculo antes de convertirse en la cara de Intratables, el sitio donde la mayoría de los políticos va a exponer sus puntos de vista, defenderse y atacar a sus oponentes.

Sin embargo, al parecer, este formato, marcado por la pelea permanete, los gritos y el escándalo, habría cansado al joven que decidió dar un paso al costado y rescindir su contrato con América TV aunque continuará en el canal hasta fines de diciembre y ahí, definitivamente, se despedirá tanto de sus compañeros como de los técnicos que lo han acompañado en esta década de increíble crecimiento personal y profesional.

Según los rumores, Del Moro habría aceptado la oferta de Telefe pero todavía no hay nada firmado y tampoco se sabe que lugar ocupara en la programación; de acuerdo a los comentarios que han circulado, las opciones que le ofrecerían serían dos: conducir un show dedicado al entretenimiento familiar o un reality show, a la manera de Marley. La gran pregunta es: ¿qué pasará con América TV tras perder a uno de sus grandes referentes?

Fuente: El Intransigente >> lea el artículo original